19 de octubre de 2026 · Indumor
Se cree que un tanque de doble pared resuelve toda la contención y que con él ya no hace falta pensar en derrames. Es una verdad a medias. El doble pared contiene muy bien una cosa —una pérdida del tanque interior—, pero no todas las que pueden pasar alrededor de un tanque. Lo vemos en dos voces: lo que dice la teoría y lo que pasa en el taller.
Lo que dice la teoría. El Decreto 10.877/60, reglamentario de la Ley 13.660, pide para un tanque aéreo de pared simple un recinto capaz de contener su volumen útil más un 10%. Es la contención clásica: un muro y un piso impermeables alrededor del tanque.
Lo que pasa en el taller. En instalaciones chicas y medianas, el recinto puede ser una batea metálica fabricada a medida, soldada y ensayada, con una válvula de drenaje que permanece cerrada y se abre solo para sacar el agua de lluvia después de revisarla. La lluvia es el detalle que más se olvida: una batea llena de agua no contiene nada.
Lo que dice la teoría. Un tanque de doble pared, como los que se fabrican bajo lineamientos de UL 142, tiene una segunda envolvente de acero que contiene cualquier pérdida del tanque interior, con un espacio intermedio que se puede monitorear. La contención viene incorporada, sin muro de hormigón.
Lo que pasa en el taller. El intersticio se prueba con presión antes de despachar, y se entrega con su punto de monitoreo, visual o electrónico. Pero el doble pared no contiene un sobrellenado que rebalsa por la boca de carga, ni la manguera que se suelta durante la descarga, ni la gota del surtidor. Para eso hacen falta un contenedor de derrames en la boca de carga, un sistema de prevención de sobrellenado y bandejas debajo de bombas y surtidores. La pérdida más común no es la del tanque. Es la de la operación.
Lo que dice la teoría. Las dos soluciones son válidas, y la normativa reconoce ambas.
Lo que pasa en el taller. Donde no hay espacio para un recinto, donde el tanque está cerca de una calle, de un galpón o de un curso de agua, o donde el tanque se va a trasladar, el doble pared casi siempre gana. Donde hay varios tanques juntos o espacio de sobra, el recinto puede convenir. Y en cualquier caso, la boca de carga y el surtidor necesitan su propia contención. Sin excepciones.
En una frase: el doble pared contiene el tanque, la batea contiene el lugar, y la operación necesita su propia contención. Para los papeles, mirá la normativa de tanques; para la ubicación, aéreo o subterráneo. En Indumor fabricamos tanques de doble pared, bateas metálicas y tanques industriales con sus accesorios de contención: contanos tu instalación y te cotizamos la solución completa.
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