20 de octubre de 2026 · Indumor
Se cree que la decisión entre un entrepiso y una ampliación se toma por precio por metro cuadrado. Que es una cuenta: tanto el metro de entrepiso, tanto el de galpón nuevo, y gana el más barato. En la práctica, la planilla casi nunca decide sola. Deciden la altura libre, la carga, el acceso y el tiempo.
En la planilla, el entrepiso suele ganar. No necesita terreno, ni fundaciones nuevas, ni techo, ni cerramientos: trabaja dentro de un volumen que ya pagaste. Se fabrica en dos a cuatro semanas según la superficie y se monta en días, muchas veces sin frenar la operación. La ampliación suma terreno, obra civil, estructura, techo, cerramientos y, en general, permisos, y su plazo se mide en meses. Durante mucho tiempo, entrepiso fue sinónimo de losa de hormigón: una decisión para siempre, que había que pensar dos veces. El acero abulonado cambió la cuenta, porque se monta en seco y, si mañana te mudás, se desarma y se lleva. La planilla tampoco ve los costos indirectos: una ampliación interrumpe accesos, ensucia y obliga a reorganizar la operación durante meses, mientras que un entrepiso se monta en días, muchas veces durante una parada.
La planilla nunca tropieza con una columna. En la planta, las preguntas son otras:
Y hay casos en los que ampliar es lo correcto: cuando el galpón es bajo, cuando lo que hay que guardar es pesado y voluminoso —bobinas, maquinaria, perfiles largos—, cuando hace falta que entren camiones o cuando el problema no es la superficie sino el layout. Ahí, un entrepiso solo maquilla el problema.
Un ejemplo con números. En un galpón con siete metros libres bajo las cabriadas, un entrepiso con el piso a 3,20 m deja abajo unos 2,85 m —descontando su estructura— y arriba 3,80 m: dos niveles cómodos. En uno de 4,50 m, el mismo entrepiso con el piso a 2,30 m deja abajo menos de dos metros y arriba 2,20: sirve para guardar cajas, no para trabajar.
Un entrepiso le saca luz y aire al nivel de abajo, que muchas veces necesita iluminación propia. Si la nave tiene rociadores, el entrepiso puede obligar a extenderlos por debajo. Un entrepiso grande con gente arriba necesita pensar la evacuación, a veces con una segunda escalera. Y si arriba van oficinas, importan la vibración del piso y el cerramiento, que no son lo mismo que en un depósito. Todo el borde libre, por supuesto, lleva baranda con travesaño y zócalo, y el portón de carga, su propia protección.
Medí antes de cotizar: la altura libre bajo las cabriadas, la ubicación de las columnas existentes, el estado del piso y qué va a subir y cómo. Con esos cuatro datos, la decisión casi siempre se toma sola, y la planilla pasa a confirmar lo que la planta ya dijo. Y si la respuesta es «las dos cosas», también pasa: un entrepiso hoy para ganar tiempo, y la ampliación planificada para cuando el negocio la justifique.
¿Cuánta altura libre tiene tu galpón debajo de las cabriadas? Medila y mandanos el dato: te decimos si conviene entrepiso o ampliación. Escribinos desde Indumor.
Mandanos la altura libre, la superficie y qué va arriba, y te decimos qué conviene.
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