Certificado de material EN 10204: qué dice un 2.2, un 3.1 y un 3.2

21 de octubre de 2026  ·  Indumor

Caños de acero apilados junto a una grúa en una playa de acopio

Un certificado de material es como el análisis de sangre de una chapa: dice de dónde viene, qué tiene adentro y cómo respondió a las pruebas. Y, como con un análisis, no alcanza con guardarlo en la carpeta: hay que saber leerlo y, sobre todo, saber si es del paciente correcto.

La norma que ordena estos documentos es la EN 10204, que los clasifica en cuatro tipos. En la práctica, la discusión casi siempre se reduce a dos: el 2.2 y el 3.1.

Los cuatro tipos, en una línea cada uno

  • 2.1, declaración de conformidad: el fabricante declara que el producto cumple el pedido. No trae resultados de ensayos.
  • 2.2, informe de ensayo: trae resultados, pero de controles no específicos: de la producción en general, no necesariamente de lo que te entregaron.
  • 3.1, certificado de inspección: trae los resultados de los ensayos hechos sobre el producto entregado, validados por un representante de inspección del fabricante, independiente del sector de producción.
  • 3.2, certificado de inspección con dos firmas: además del inspector del fabricante, lo valida un representante del comprador o un inspector designado por la reglamentación.

Pedirle a un 2.1 los resultados de los ensayos es pedirle peras al olmo: no los tiene.

2.2 o 3.1

El 2.2 dice cómo sale, en general, ese producto de esa acería. Sirve para trabajos donde el material no es crítico y la especificación no pide más: una baranda de depósito, una estructura liviana sin requisitos particulares. Es fácil de conseguir y no agrega costo.

El 3.1 dice cómo salió exactamente el acero que tenés en el taller. Trae el número de colada, que tiene que coincidir con el que está marcado en la chapa o en el perfil, y con eso se arma la trazabilidad: de qué colada salió cada pieza de la estructura. Es lo que piden la minería, el petróleo, los recipientes a presión y cualquier especificación seria.

El veredicto: si el proyecto no dice nada y el material no es crítico, un 2.2 alcanza. Si el proyecto pide trazabilidad, si la pieza trabaja a presión, a fatiga o en frío, o si hay un dossier de calidad en el medio, va un 3.1; y un 3.2 cuando el cliente o la norma quieren un inspector propio.

Qué mirar en un 3.1

  • El número de colada, y que coincida con la marca del material.
  • La norma y el grado pedidos: no es lo mismo un ASTM A36 que un A572 grado 50.
  • La composición química, con el carbono equivalente si importa la soldabilidad: CEV = C + Mn/6 + (Cr + Mo + V)/5 + (Ni + Cu)/15.
  • Las propiedades mecánicas: límite de fluencia, resistencia a la tracción y alargamiento, dentro de lo que pide la norma del material.
  • El ensayo de impacto Charpy, con su temperatura, si el proyecto lo pide.
  • El tipo de certificado declarado y la firma de quien lo valida.

Los errores más comunes

  • El certificado es de otra colada. El papel está, el grado es el correcto, pero el número no coincide con el de la chapa. Vale lo mismo que no tenerlo.
  • La fotocopia de la fotocopia, donde ya no se leen los valores. Se pide el original o un archivo legible.
  • El certificado del distribuidor en lugar del de la acería. Si el material pasa por un distribuidor, lo que corresponde es que entregue el certificado original del fabricante, sin cambios, y no un documento propio que lo reemplace.
  • Grados parecidos que no son iguales. Un S355 de la norma europea y un A572 grado 50 de la ASTM son primos, no gemelos: sus valores mínimos y sus ensayos no coinciden del todo. Si el plano dice uno, no se reemplaza por el otro sin que el ingeniero lo apruebe.

En aceros inoxidables y aleados, algunas especificaciones piden además una identificación positiva del material: un ensayo con un analizador portátil que confirma, en el taller, que la chapa es del grado que dice el papel. Es rápido, y evita la confusión más cara de todas, la de un 304 que en realidad era otra cosa.

Un detalle que se olvida: cuando una chapa se corta, la marca de colada tiene que pasar a cada pieza. Si no, el certificado sigue siendo válido, pero ya no se sabe de qué pieza habla. En los Estados Unidos este documento suele llamarse Mill Test Report; el contenido es el mismo. Y se guarda con el dossier durante toda la vida de la estructura: si dentro de veinte años hay que repararla o ampliarla, es el papel que dice qué acero hay.

Si tu proyecto pide certificados 3.1 y trazabilidad, decínoslo al cotizar: los incluimos en el dossier de calidad desde el primer corte. Y si no sabés qué certificado corresponde, mandanos la especificación desde Indumor y te lo decimos sin cargo. Si estás armando el pedido, mirá también cómo pedir una cotización que se pueda comparar.

← Volver a la Escuela del Acero

Para seguir

El dossier de calidad

Los documentos que pide la industria.

Leer guía →

Cómo pedir una cotización

Para poder comparar ofertas.

Leer guía →

Clases de ejecución EN 1090

EXC1 a EXC4: qué son y cuál pedir.

Leer guía →

¿Tu proyecto pide certificados 3.1?

Decínoslo al cotizar y los sumamos al dossier, con la trazabilidad de cada pieza.

This site is also available in English. View in English →