Clases de ejecución EN 1090 (EXC1 a EXC4): qué son y cuál pedir

21 de octubre de 2026  ·  Indumor

Detalle de uniones abulonadas en un plano estructural

Si te piden una estructura «EXC2», te están pidiendo un nivel de control, no un tipo de acero. Las clases de ejecución de la norma europea EN 1090-2 dicen cuánto se controla la fabricación —los materiales, la soldadura, las tolerancias y la inspección—, van de EXC1 a EXC4, y la mayoría de las estructuras de edificios y plantas industriales se fabrican en EXC2, que además es la que se aplica cuando el proyecto no especifica ninguna. El resto de esta guía explica por qué, y qué cambia de verdad en el taller.

Lo que dice la norma

La EN 1090 es la familia de normas europeas para la ejecución de estructuras. La parte 1 fija cómo se evalúa la conformidad de los componentes estructurales —es la que habilita el marcado CE en Europa—; la parte 2, los requisitos técnicos para estructuras de acero; y la parte 3, los de aluminio.

La clase de ejecución la elige quien diseña, en función de tres cosas. La primera son las consecuencias de una falla, que la EN 1990 clasifica de CC1 a CC3: no es lo mismo un galpón agrícola que una tribuna. La segunda es el tipo de carga, que separa lo estático de lo que trabaja a fatiga o con sismo, como una vía de puente grúa. La tercera es el tipo de producción, que distingue las piezas simples de las que llevan soldaduras más exigentes o aceros de alta resistencia. Con esas tres variables se llega a la clase: EXC1 para estructuras simples de baja consecuencia, EXC2 para la mayoría, EXC3 para consecuencias altas o fatiga importante, y EXC4 para estructuras cuya falla tendría consecuencias extremas.

Un ejemplo lo hace concreto. En una nave de depósito, con cargas estáticas y consecuencias medias, el resultado suele ser EXC2. Si esa misma nave lleva un puente grúa, la vía —que trabaja a fatiga— puede subir a EXC3 aunque el resto de la estructura siga en EXC2: la norma admite clases distintas para distintos componentes de una misma obra, y es lo que conviene, porque concentra el control donde hace falta.

Cada clase sube un escalón en exigencias. Los soldadores se califican según la ISO 9606-1 y, desde EXC2, los procedimientos de soldadura se califican con ensayos, según la ISO 15614-1. El taller necesita un coordinador de soldadura con conocimientos acordes a la clase, según la ISO 14731, y el nivel de requisitos de calidad de soldadura de la ISO 3834 pasa de elemental, en EXC1, a completo, en EXC3 y EXC4. El porcentaje de ensayos no destructivos adicionales crece con la clase, la trazabilidad de los materiales se vuelve más estricta, y las tolerancias se dividen en esenciales, que hacen a la resistencia, y funcionales, que hacen al montaje y a la apariencia, con dos niveles de exigencia.

Lo que pasa en el taller

En el taller, una clase de ejecución se nota en papeles, en horas y en personas. En papeles, porque cada soldadura tiene que corresponder a un procedimiento calificado y cada soldador a una calificación vigente, y porque los registros de inspección dejan de ser opcionales: todo eso termina en el dossier de calidad. En horas, porque cada ensayo adicional —los que buscan los defectos de soldadura que no se ven—, cada control dimensional y cada certificado de material ocupan tiempo de alguien. Y en personas, porque el coordinador de soldadura no es un cargo decorativo: es quien firma que todo eso se cumplió.

Las tolerancias son un buen ejemplo de la distancia entre la teoría y el taller. Una tolerancia esencial, como la rectitud de una columna o la escuadra de una placa de apoyo, no se negocia: de ella depende que la pieza resista lo que se calculó. Una funcional, como la posición de un agujero para una baranda, se puede pedir más o menos estricta según lo que se monte después. Pedir la clase más exigente en todo encarece sin agregar nada; pedirla donde corresponde ahorra problemas en el montaje.

Por eso la clase no se pide de más ni de menos. Pedir EXC3 para un entrepiso de depósito encarece la estructura sin hacerla más útil. Pedir EXC1 para una vía de puente grúa, que trabaja a fatiga, es ahorrar donde no se debe. Y hay un caso intermedio que se repite: el plano dice EXC2 porque es lo habitual, pero nadie revisa si el taller puede demostrarlo.

Una clase de ejecución en el plano no sirve de nada si el taller no puede demostrarla: pedí los procedimientos calificados, las calificaciones de los soldadores y, si la estructura va a Europa, el certificado de control de producción en fábrica que exige el marcado CE.

¿Y cuánto cuesta subir de clase? Menos de lo que se cree en acero y más de lo que se cree en horas. El material y la soldadura son casi los mismos; lo que crece son los ensayos, los controles, los registros y el tiempo de las personas que los hacen y los firman. Por eso, en una cotización, la clase de ejecución tiene que estar dicha desde el principio: dos ofertas para la misma estructura, una en EXC2 y otra en EXC3, no se pueden comparar. Y conviene que la especificación diga también la clase de tolerancias, el porcentaje de ensayos y quién inspecciona: con eso, todos cotizan lo mismo.

Los documentos que conviene esperar, según la clase, son los procedimientos de soldadura y sus registros de calificación, las calificaciones de los soldadores, los certificados de los materiales, los informes de inspección visual, dimensional y de ensayos no destructivos y, para el marcado CE, la declaración de prestaciones. Si un proveedor promete EXC2 y no puede mostrar ninguno de esos papeles, la clase está solo en el plano.

¿Y en la Argentina?

La EN 1090 no es obligatoria en la Argentina. Acá, las estructuras de acero se rigen por los reglamentos CIRSOC —el 301 para el proyecto y el 304 para la soldadura—, y en los proyectos con ingeniería norteamericana mandan la AISC 360 y la AWS D1.1, que no usan clases de ejecución. Pero la EN 1090 aparece en especificaciones de proyectos con ingeniería europea, y es obligatoria en cualquier componente estructural que se venda en la Unión Europea: para exportar allá, un taller tiene que certificar su control de producción en fábrica según la EN 1090-1 con un organismo notificado, y recién entonces sus componentes pueden llevar el marcado CE. Conviene entender qué pide aunque el reglamento local no la exija: muchas veces una especificación la toma como referencia para fijar controles, aun en obras argentinas.

Si te piden una estructura EXC2, te están pidiendo un nivel de control, no un tipo de acero. La pregunta útil no es «¿qué acero?», sino «¿quién controla y cómo lo demuestra?». Si tu especificación trae una clase de ejecución, mandánosla desde Indumor y te decimos qué controles implica y cómo los documentamos.

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