29 de octubre de 2026 · Indumor
1 Pozos de salmuera · 2 Piletas de evaporación · 3 Planta de carbonato.
El 21 de febrero de 1991, en San Fernando del Valle de Catamarca, se firmó un contrato sobre un salar que Fabricaciones Militares venía estudiando desde los años setenta. Firmaron esa dirección estatal, el gobierno de Catamarca, con el gobernador Ramón Saadi, y la estadounidense FMC, que se quedaba con el usufructo del Salar del Hombre Muerto por veinte años, con opción a otros veinte. Tres años después, Fabricaciones Militares le cedió a la provincia todos sus derechos sin cargo, y la empresa se comprometió a levantar ese mismo año una planta piloto, un laboratorio y las primeras piletas industriales. Por la empresa firmó un geólogo, Gonzalo Tufiño, que después dirigió la puesta en marcha con químicos y geólogos de la Universidad Nacional de Salta.
De ese contrato salió Fénix, que produjo en escala piloto en 1997 y comercial en 1998, y que fue la primera operación comercial de litio en salmuera del país. Antes hubo litio de roca, seleccionado a mano en canteras de San Luis y Córdoba desde mediados de los años treinta. Después vinieron Olaroz en Jujuy, Cauchari-Olaroz, Centenario en Salta y los proyectos aprobados por el RIGI. En 2025 la Argentina produjo 23.000 toneladas de litio contenido, unas 122.000 de carbonato equivalente, y quedó quinta en el mundo según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La primera explotación de litio del país no estuvo en la Puna sino en las pegmatitas de las Sierras Pampeanas, rocas de grano enorme donde el espodumeno forma cristales que se ven a simple vista. San Luis empezó a producir a mediados de los años treinta, y en la pegmatita La Viquita se habrían sacado unas 2.400 toneladas de espodumeno entre 1939 y 1945, según la recopilación de Brodtkorb. Las cifras de esa época no cierran entre sí y sirven solo como orden de magnitud. El mineral iba sobre todo a esmaltes cerámicos, el excedente se exportaba a Estados Unidos y unas pocas toneladas de carbonato de litio se importaban para hacer cloruro y fluoruro, que se usaban para soldar aluminio.
Córdoba también tuvo lo suyo. En Las Tapias, a 12 kilómetros de Villa Dolores, el socavón Arce dio espodumeno entre 1960 y 1970, con cristales de hasta dos metros de largo. En los últimos años, en cambio, todo el litio argentino salió de los salares.
El primero en prestar atención al litio de los salares fue el químico y geólogo Luciano Catalano, que recorrió la Puna en los años veinte y treinta. En 1964, como subsecretario de Minería del gobierno de Illia, publicó un libro que trataba al litio como un elemento crítico y pedía una reserva fiscal sobre él. La reserva nunca se declaró. Su estudio del Hombre Muerto fue la única investigación geológica de ese salar hasta que llegaron las empresas.
Entre 1969 y 1974, Fabricaciones Militares exploró los salares de Jujuy, Salta y Catamarca con su Plan Salares, y la universidad de Salta entró en el tema por otra puerta. En los setenta, el geólogo chileno Guillermo Chong dio allí una conferencia sobre el litio de Atacama. En la sala estaban Antonio Igarzábal y Rolando Poppi, que se repartieron el trabajo: uno estudió la geología de los salares y el otro la química de las salmueras.
En 1980 la Ley 22.259 pasó el litio a la primera categoría del Código de Minería, la de las sustancias que el Estado concede a particulares. En esa misma década, el empresario salteño Luis Party intentó sacar litio del Salar del Rincón con el respaldo técnico de Igarzábal y Poppi. No pudo. Le faltó capital, y la salmuera tenía tanto magnesio que separar el litio salía demasiado caro.
Fénix está a unos 4.000 metros, en un salar de unos 600 kilómetros cuadrados donde llueven 100 milímetros por año y las noches de invierno llegan a 30 grados bajo cero. La inversión de los noventa rondó los 150 millones de dólares. La planta no se limita a evaporar. La salmuera pasa primero por una planta de adsorción selectiva que usa agua dulce para separar el litio, después se concentra en piletas al sol y termina en la planta de carbonato, donde reacciona con carbonato de sodio. Otra parte se convierte en cloruro de litio en General Güemes, Salta.
Las fuentes no coinciden en la fecha de arranque. Un trabajo académico habla de producción desde 1995, pero el informe técnico de la propia empresa marca 1997 para la planta piloto y 1998 para la comercial, y esas son las fechas que usamos acá. En 1998 la planta sacó 2.254 toneladas de litio en salmuera concentrada. El dueño cambió varias veces. FMC separó el negocio en Livent entre 2018 y 2019, Livent se fusionó con Allkem en Arcadium en enero de 2024 y Rio Tinto compró Arcadium en marzo de 2025.
Jujuy declaró al litio recurso natural estratégico por un decreto de marzo de 2011, que después aprobó la Ley provincial 5674. En diciembre de 2014 se inauguró Olaroz, en Susques, el segundo proyecto de salmuera del país, que a fines de abril de 2015 despachó su primer carbonato hacia Japón. Cauchari-Olaroz empezó a producir en junio de 2023, y en julio de 2024 Eramet inauguró en Salta la planta de Centenario, que según la empresa extrae el litio en una semana, contra los 12 a 18 meses que llevan las piletas.
El RIGI aceleró lo que venía. Rincón, de Rio Tinto, en Salta, fue el primer proyecto minero aprobado, el 20 de mayo de 2025. Le siguieron Hombre Muerto Oeste, de Galan, en julio, y la ampliación de Fénix, anunciada en marzo de 2026.
Hay una frase que aparece en charlas, notas y presentaciones de proveedores: que la Argentina tiene la mayor reserva de litio del mundo. No la uses. Según el USGS, en su edición 2026, las mayores reservas son de Chile, con 9,2 millones de toneladas de litio contenido, y la Argentina tiene 4,4, empatada en el cuarto lugar con Estados Unidos. Lo que sí tiene son los mayores recursos identificados, 28 millones de toneladas. Las reservas son lo que hoy se puede extraer con ganancia; los recursos, todo lo que se sabe que está. Tampoco mezcles toneladas de litio con toneladas de carbonato, porque una de litio equivale a 5,3 de carbonato.
En 1994, el contrato de Fénix pedía una planta piloto, un laboratorio y piletas de evaporación. Treinta años después, el informe ambiental de Rincón describe un recinto de tanques, reactores, columnas de adsorción, filtros prensa, secado y micronizado, montados sobre estructuras de acero modulares que ocupan unos 50.000 metros cuadrados. Las piletas son tierra y geomembrana. Casi todo lo demás es acero, y tiene que aguantar la salmuera y el frío de la Puna.
Fénix lleva casi tres décadas produciendo con la idea básica de 1997, y en 2026 sumó una ampliación. Si estás armando un proyecto en un salar y necesitás tanques o estructuras para la planta, en Indumor los fabricamos pensando en esas condiciones.
Fuentes: contrato del Salar del Hombre Muerto y sus enmiendas (anexo 10.9 del S-1 de Livent ante la SEC, 2018); Livent, informe técnico de Fénix (S-K 1300, 2023); R. N. Alonso, M. K. de Brodtkorb y E. Calvo en Litio. Un recurso natural estratégico (ANCEFN, 2017); F. Nacif, «La prehistoria del litio en Argentina» (Divulgatio, 2020); USGS, Mineral Commodity Summaries 2026; Ley 5674 de Jujuy (2011); comunicados de Eramet (2024) y Rio Tinto (2025 y 2026); Informe de Impacto Ambiental de Rincón (2024).
Tanques, cañerías y estructuras para la salmuera.
Leer guía →Fabricamos tanques y estructuras para plantas de litio en la Puna.
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