28 de octubre de 2026 · Indumor
1 Riel en el piso · 2 Colgado de un riel superior · 3 En voladizo.
Pongamos un caso. Un galpón de 10 metros de frente tiene que guardar un camión y una sembradora, y el portón lo va a abrir una sola persona, muchas veces con viento y con barro en el piso. Con esos pocos datos ya se puede definir casi todo el portón corredizo. Son cinco decisiones, y conviene tomarlas de arriba hacia abajo.
Primero, el agujero por donde pasa todo. La ley de tránsito permite camiones de hasta 2,60 m de ancho y 4,30 m de alto, y a eso hay que sumarle margen para entrar sin maniobrar al milímetro. Para nuestro galpón, un vano de 6 m de ancho por 4,5 m de alto libre deja pasar el camión y la sembradora con holgura. Medí siempre el vehículo más grande que va a entrar, cargado, y no el que tenés hoy.
Un portón corredizo necesita, al costado del vano, una pared libre por lo menos tan larga como la hoja. Para un vano de 6 m son 6 m de pared sin ventanas, sin columnas que sobresalgan y sin nada estacionado. Si no hay tanto lugar, se parte en dos hojas de 3 m que corren cada una hacia su lado. El portón en voladizo, que aparece en el punto siguiente, pide todavía más, porque su hoja es alrededor de la mitad más larga que el vano.
Hay tres maneras, y cada una cambia la estructura.
Hay una costumbre de muchos galpones que conviene cortar: apoyar el riel directo sobre el contrapiso, sin base propia y sin pendiente para que escurra. Al primer invierno se llena de barro y piedritas, la rueda se trepa y el portón termina abriéndose a empujones o con el tractor. No lo hagas. El riel va amurado y nivelado sobre una viga de hormigón propia, con caída para que el agua se vaya.
Una hoja de 6 × 4,5 m con marco de caño de 100 × 50 × 2 mm, travesaños y chapa calibre 25 anda en los 350 kg. Ese peso lo cargan las ruedas o los carros, que se eligen con margen. El viento lo carga otra cosa, las guías de arriba: una hoja de 27 m² con viento de costado empuja fuerte, y son los rodillos superiores los que la mantienen vertical.
Un portón corredizo tiene que tener topes firmes en los dos extremos del recorrido y guías arriba que no lo dejen inclinarse. Si se sale del riel o de los carros, cae de costado, y son cientos de kilos.
Bien hecho, un portón de 350 kg sobre buenas ruedas se mueve a mano sin esfuerzo. El motor se justifica si se abre muchas veces por día o si hace falta abrirlo desde el vehículo. Se elige por el peso de la hoja y por la cantidad de aperturas, y con él vienen las fotocélulas, para que el portón no cierre sobre algo o alguien.
¿Ya tenés el ancho del vano y sabés para qué lado puede correr la hoja? Con esos dos datos y una foto del frente, en Indumor te cotizamos el portón corredizo con sus guías y su estructura.
Pasanos el ancho del vano, el alto y una foto del frente, y te lo cotizamos con su estructura.
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