2 de noviembre de 2026 · Indumor
Hay una idea que circula por las plantas: que una máquina sin el fabricante atrás es una máquina muerta. En el taller vemos lo contrario. Lo que muere es la relación comercial; los fierros, el tablero y el manual siguen ahí, y con eso se trabaja.
Las formas de quedarse sin proveedor se repiten. El importador que vendió tres máquinas y cambió de rubro. El fabricante local que quebró con la máquina a medio instalar. La firma extranjera que responde hasta cobrar el último pago y después contesta cada dos meses. Tampoco es nuevo: en los años noventa, con la importación abierta, entraron muchísimas máquinas de la mano de representantes que diez años después no existían, y muchas siguen produciendo porque alguien se hizo cargo.
Se arranca por el inventario: la máquina, lo que trajo en las cajas, los manuales aunque estén en un inglés raro, las fotos de cuando llegó, la lista de piezas si vino. De ahí sale la lista de lo que falta, que suele ser de tres tipos. Planos que nunca existieron, y se hacen relevando la máquina. Un programa de PLC bloqueado o perdido, que se reescribe mirando cómo debe funcionar el equipo. Y piezas que no llegaron o se rompieron, fabricadas a partir de la original o del hueco que dejó.
Antes de tocar nada, guardá una copia de lo que haya en el PLC y en la pantalla, aunque esté bloqueado. Un técnico apurado que resetea el equipo borra lo único que quedaba del fabricante.
El trabajo lo termina un equipo de tres: un taller metalúrgico que releva, fabrica y monta, un electricista matriculado y alguien de automatización para el programa. En Indumor hacemos la parte del taller y coordinamos el resto desde Córdoba; en montaje y puesta en marcha está lo que incluye.
Para la próxima compra, la cláusula es simple: retención del diez al veinte por ciento hasta la aceptación con la máquina produciendo, prueba en fábrica por video antes del embarque, y planos, programa del PLC con su clave y lista de repuestos como entregables del contrato, no como favores. El proveedor que se niega a firmar eso te está diciendo algo.
Una máquina huérfana se termina de instalar con relevamiento, un programa nuevo y las piezas que falten fabricadas acá. Si tenés una a medio instalar, contanos cómo quedó.
Relevamiento, piezas faltantes, programa y arranque.
Ver servicio →Cómo se diagnostica y se arranca un equipo abandonado.
Leer guía →Contanos en qué estado quedó y qué documentación tenés, y te decimos cómo se termina.
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