31 de octubre de 2026 · Indumor
En el dibujo: 1 fuente de soldadura, 2 cilindro de gas con regulador y caudalímetro, 3 alimentador con la bobina y los rodillos, 4 torcha con su haz de mangueras, 5 pinza de masa sobre la mesa.
«¿Cuántos amperes tiene?» Es lo primero que pregunta casi todo el que va a comprar una soldadora MIG, y es el dato que menos dice del equipo. Para entender por qué, hay que mirar las partes que trabajan juntas cada vez que se aprieta el gatillo.
La fuente de una MIG mantiene la tensión que elegiste y deja que la corriente se acomode sola. Una soldadora de electrodo o de TIG hace lo contrario, fija la corriente. Ese diseño de tensión constante es lo que permite que el largo del arco se corrija solo cuando la mano sube o baja unos milímetros, y lo vemos en detalle en la lección siguiente.
Durante décadas las fuentes fueron de transformador y rectificador, con una llave de puntos para elegir la tensión, y una de 300 A pesaba fácilmente más de cien kilos. Las de inversor rectifican la tensión de la red y la cortan miles de veces por segundo, lo que permite usar un transformador mucho más chico. Pesan una fracción, corrigen la salida en fracciones de milisegundo, y esa rapidez es la que hizo posibles el pulsado y los programas sinérgicos. Muchas traen además una perilla de inductancia, que suaviza la subida de la corriente en cada cortocircuito. Todas trabajan en corriente continua con el alambre al positivo; algunos alambres tubulares autoprotegidos piden la polaridad al revés.
El alimentador saca el alambre de la bobina y lo empuja hacia la torcha a la velocidad que marca la perilla, en metros por minuto. Lo hacen dos o cuatro rodillos con una ranura que tiene que coincidir con el alambre: en V para alambre macizo de acero, en U para aluminio, que es blando y se deforma, y moleteada para los tubulares. La bobina tiene un freno para que no siga girando cuando el motor para. Si los rodillos aprietan de más, achatan el alambre; si aprietan de menos, patinan y el arco se corta a los saltos. Con aluminio se usa vaina de teflón y, muchas veces, una torcha que tira del alambre desde adelante, porque empujar un alambre blando por varios metros de manguera es pedirle que se doble.
Por el haz de la torcha viajan el alambre dentro de su vaina, el gas y la corriente. En la punta están el difusor, el tubo de contacto, que tiene que ser del diámetro del alambre, y la tobera. En general, hasta unos 300 A las torchas se enfrían con el mismo gas; arriba de eso se usan refrigeradas por agua. El otro polo es la pinza de masa, y ahí empiezan muchos arcos inestables que se le achacan a la máquina. ¿De qué sirve una fuente cara si la corriente vuelve por una mesa oxidada? La masa va lo más cerca posible de la junta y sobre metal limpio. Una mesa de soldar de acero con la masa fija resuelve buena parte del problema.
Volvamos a la pregunta del principio. Una fuente se calienta, y la norma IEC 60974-1 define su capacidad con el ciclo de trabajo: el porcentaje de un período de diez minutos, con 40 °C de ambiente, en el que puede entregar una corriente sin pasarse de temperatura. «300 A al 60 %» quiere decir seis minutos de arco y cuatro de descanso a 300 A. Dos máquinas que dicen 250 A pueden ser muy distintas si una los da al 20 % y la otra al 60 %. En un taller como el de Indumor, donde se suelda con alambre de 1,2 mm durante horas, ese porcentaje pesa más que el número grande del frente.
La próxima vez que compares dos equipos, pedí el ciclo de trabajo a la corriente que de verdad vas a usar y averiguá si los repuestos de la torcha se consiguen. Con eso en la mano, los amperes del frente pasan a ser un dato más.
Pensá la respuesta antes de abrirla.
La tensión. La corriente se acomoda a la velocidad del alambre. Las fuentes de electrodo y de TIG hacen lo contrario.
Que a 250 A la fuente puede soldar cuatro minutos de cada diez, con 40 °C de ambiente, sin recalentarse. Es la definición de la IEC 60974-1.
Rodillos con ranura en U, porque el aluminio es blando y una ranura en V lo deforma. Se acompañan con vaina de teflón y un sistema que empuje poco tramo.
Porque la corriente vuelve por ahí. Una masa floja, lejos de la junta o sobre óxido calienta, hace inestable el arco y puede mandar corriente por donde no corresponde.
Estructuras, bastidores y piezas en serie, soldadas en taller con MIG-MAG.
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