2 de noviembre de 2026 · Indumor
1 Seccionador · 2 Protecciones · 3 Variador · 4 PLC · 5 Bornera.
Un tablero abierto, un electricista adentro y un manual de doscientas páginas apoyado sobre una tapa de chapa, la mitad en chino y la otra mitad en un inglés de traductor automático que nadie había leído después. Así suele empezar la adaptación de una máquina importada, dos días después de bajarla del camión. La pantalla encendía con caracteres chinos. El cable de alimentación traía cinco conductores de colores que no coincidían con ningún esquema. Y en algún rincón, un PLC con un programa que valía más que toda la chapa de la máquina, protegido con una contraseña que nadie conocía. La escena se repite y se resuelve con método.
La placa manda. Nuestra red es trifásica de 380 V entre fases y 220 V contra neutro, a 50 Hz, igual que la china, y la mayoría llega preparada. Las hechas para otro mercado pueden venir en 220, 440 o 480 V a 60 Hz. Un motor de 60 Hz en 50 Hz gira un 17 % más lento y, si la máquina le exige, se calienta; un variador compensa la frecuencia. La tensión no: transformador o motor nuevo.
Dos fases cruzadas y el motor gira al revés. En una bomba es un ruido raro. En un tornillo o una cinta es material tirado para atrás. Se verifica con secuencímetro antes de energizar y se confirma motor por motor, desacoplado.
Muchos tableros importados llegan con neutro y tierra en la misma barra, o con la tierra conectada a nada. Acá van separados, y carcasa, tablero y toda parte metálica accesible van al conductor de protección. Sin esa tierra, una falla a la carcasa no hace saltar nada hasta que alguien la toca.
El tablero original puede traer solo los térmicos de los motores. La AEA 90364 pide diferencial y protección contra sobrecorriente en la alimentación, dimensionadas para la potencia real de la máquina. Lo que falte va en un tablero de acometida antes de la máquina, sin tocar la lógica interna.
Algunas pantallas esconden el cambio de idioma en un menú de servicio. Otras no, y hay que pedir el proyecto de la pantalla para traducirlo y recargarlo. Mientras tanto, una foto de cada pantalla con su traducción pegada al lado del equipo salva las papas.
Lo primero es una copia del programa. Si está protegido, la clave se pide al proveedor por escrito. Los PLC habituales en estas máquinas, Siemens S7-200 SMART, Delta, Xinje o Mitsubishi FX, tienen software que se consigue, pero sin el programa original cualquier arreglo empieza de cero.
Varios PLC guardan el programa en una memoria que depende de una pila. Los Mitsubishi FX son el caso clásico. Pila agotada, programa perdido. Se cambia con el equipo encendido y la copia ya hecha.
Pedí el manual original en chino además del inglés. Suena raro. Funciona. La traducción automática desde el original sale mejor que desde un inglés que ya pasó por un traductor, porque los términos técnicos en chino son consistentes y el inglés intermedio no.
Cada borne, protección y botón se rotula en castellano, y el esquema se corrige con lo que de verdad hay en el tablero. El electricista que venga dentro de tres años va a trabajar con eso.
La máquina tiene que cumplir la Ley 19.587 y el Decreto 351/79: parada de emergencia al alcance del operario, resguardos en las partes móviles y enclavamientos en las puertas. Lo que no vino se fabrica: guardas de chapa plegada, rejas, defensas. Y todo termina en un as-built, el plano de lo que quedó instalado, para cuando el proveedor no conteste.
Si tenés una máquina así, pasanos fotos del tablero y de la placa y te decimos qué hace falta para ponerla en regla. En Indumor hacemos la parte de taller y coordinamos la eléctrica y el control dentro del servicio de montaje y puesta en marcha.
Eléctrica, control y montaje coordinados desde el taller.
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