21 de octubre de 2026 · Indumor
Elegir la tela de un filtro de mangas se parece a elegir la ropa para soldar. Una camisa de algodón aguanta una chispa; una de poliéster se derrite y se pega a la piel. Con las mangas pasa lo mismo, pero la chispa es la temperatura del gas, y no siempre se la ve venir. Cada fibra tiene un límite de temperatura y, además, una química que no tolera.
Antes de mirar telas hacen falta tres datos del gas: la temperatura máxima en marcha continua, la humedad y lo que trae —ácidos, álcalis, oxígeno, óxidos de nitrógeno—. Y hay que separar la temperatura de trabajo de los picos: los fabricantes de telas dan las dos, y no son lo mismo.
La que manda es la temperatura continua. Elegir una tela por el pico que aguanta unos minutos es la forma más rápida de cambiar las mangas antes de tiempo.
El otro dato es el punto de rocío. Si el gas o la chapa del filtro bajan de esa temperatura, el agua o el ácido condensan en la tela y la tapan en minutos u horas. Ninguna fibra resiste eso: se resuelve aislando la carcasa y calentando el filtro antes de que llegue el polvo.
Estos son los límites de trabajo continuo que recomienda el ICAC, la asociación estadounidense de fabricantes de equipos de control de emisiones, y que publica la EPA. Donde los fabricantes de fibras dan otra cifra, va el rango:
Las membranas de PTFE expandido merecen un párrafo aparte. Laminadas sobre la tela, filtran en la superficie: atrapan mejor lo fino y sueltan la torta con más facilidad. Pero no suben el límite de temperatura, que lo sigue poniendo la tela de abajo.
Una tela bien elegida se arruina igual si el filtro arranca frío y húmedo, si una chispa llega a las mangas o si la presión diferencial sube y nadie la mira. Por eso, además de la tela, cuentan el precalentamiento en el arranque, un preseparador cuando hay chispas y el manómetro diferencial a la vista.
Si estás calculando un filtro completo, la guía para dimensionar un filtro de mangas tiene el resto de la cuenta; si todavía dudás del equipo, ciclón o filtro de mangas compara los dos; y la historia de la captación de polvo cuenta cómo se pasó del algodón sacudido a mano a estas fibras. En Indumor fabricamos filtros de mangas y te ayudamos a elegir la tela con estos datos.
La próxima vez que pidas mangas, llevá tres datos escritos: la temperatura continua del gas, su humedad y qué química trae. Con esos tres números, la tela casi se elige sola.
Contanos la temperatura y la química del gas, y te decimos qué tela conviene para el filtro.
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