1 Entrada de aire con polvo · 2 Mangas con canastillo · 3 Placa portamangas · 4 Salida de aire limpio · 5 Aire comprimido para los pulsos · 6 Tolva · 7 Válvula rotativa
Un filtro de mangas bien diseñado retiene más del 99 % del polvo que le llega, y los equipos nuevos llegan al 99,9 %. Lo sorprendente es quién hace buena parte del trabajo: no la tela sola, sino la capa de polvo que se va formando sobre ella. Por eso un filtro nunca se limpia del todo: se limpia lo justo para que el aire siga pasando.
En Indumor fabricamos filtros de mangas con limpieza por pulsos de aire comprimido, para el caudal y el polvo de cada planta.
Cotizar filtroLa relación aire/tela. Es la velocidad con la que el aire atraviesa la tela, en metros cúbicos por minuto por metro cuadrado. No hay una sola: en los filtros de pulso con fieltro, la EPA da valores de diseño que van de 1,5 m/min para polvos muy finos a más de 4 m/min para granos, y con polvo fino muchos fabricantes trabajan bastante más abajo. Una manga de 160 mm de diámetro y 3 metros tiene 1,51 m² de tela: el caudal dice cuántas hacen falta.
La tela según la temperatura. Poliéster hasta unos 135 °C; polipropileno hasta unos 93 °C, pero muy resistente a ácidos y álcalis; PPS hasta unos 190 °C; meta-aramida, de 190 a 204 °C; vidrio y PTFE, de 230 a 260 °C. Una membrana de PTFE expandido atrapa mejor lo fino, pero el límite de temperatura lo sigue poniendo la tela de abajo.
El punto de rocío. Si el gas se enfría por debajo de su punto de rocío, el agua o el ácido condensan sobre las mangas y las tapan en minutos u horas. Por eso la carcasa y los ductos se aíslan, y el filtro se calienta antes de que llegue el polvo.
La limpieza. Un pulso de aire comprimido de una décima de segundo o menos sopla cada manga desde adentro, con el filtro en marcha. El aire tiene que llegar limpio, seco y a presión, del orden de 4 a 7 bar.
La tolva. No hagas esto: usar la tolva como depósito. El polvo acumulado se apelmaza, forma puentes y termina volviendo a las mangas. La tolva tiene que descargar todo el tiempo, por una válvula rotativa estanca, y sus paredes, bien empinadas: unos 60° es lo habitual.
Las chispas. En amolado, corte o fundición, una chispa que llega a las mangas las quema. Antes del filtro va una caja de decantación o un preseparador que la frene. Y el polvo de aluminio nunca entra al mismo filtro que el de acero.
El polvo combustible. Madera, harinas, granos, plásticos y metales finos pueden explotar dentro del filtro. Se diseña según la NFPA 660 —que desde diciembre de 2024 reemplazó a las 652, 654 y 664—, con paneles de venteo que descargan hacia un lugar seguro (NFPA 68) y aislación de los ductos (NFPA 69).
El manómetro diferencial. Es el tablero del filtro: si la presión sube sin parar, las mangas se están tapando o la limpieza falla; si cae de golpe, hay una manga rota o el caudal bajó.
Para profundizar: cuándo conviene un ciclón y cuándo un filtro de mangas, cómo se dimensiona el sistema completo y cómo se pasó de una bolsa de algodón de 21 metros al pulso de aire. Y para la primera cuenta, la calculadora de filtros de mangas de la Suite estima las mangas, la placa portamangas y el aire comprimido.
Depende del polvo, de la temperatura y de la limpieza. La agencia ambiental de Estados Unidos (EPA) habla de una vida típica de 2 a 4 años; con un polvo agresivo o una tela mal elegida puede ser bastante menos. La presión diferencial avisa antes de que fallen.
Según la EPA, del orden de 1 a 2,5 kPa (100 a 250 mm de columna de agua) a través del filtro; en servicio normal, muchos trabajan entre 0,5 y 1,5 kPa. Con ese dato se elige el ventilador.
Si el polvo no es combustible, sí. Si es combustible, adentro necesita protección contra explosiones: venteo con descarga segura al exterior o venteo sin llama, supresión y aislación. Muchas veces conviene ponerlo afuera.
Contanos qué polvo tenés, a qué temperatura sale y cuánto caudal hay que mover, y te lo calculamos con la tela y la limpieza que corresponden.
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