28 de octubre de 2026 · Indumor
1 Sierra · 2 Garlopa · 3 Cepilladora · 4 Compuertas · 5 Conducto principal · 6 Ciclón · 7 Ventilador · 8 Filtro.
Extractor de viruta: equipo que aspira el aserrín y la viruta en la boca de cada máquina y los lleva por una cañería hasta el lugar donde se descargan. Esa es la definición de manual. En una carpintería de verdad, el extractor suele ser lo último que se compra y lo primero que se queda corto, porque se elige por los HP que figuran en la caja y no por el aire que piden las máquinas.
Acá va la cuenta en el orden contrario, empezando por las máquinas. Al final está la comparación que más nos consultan, un extractor portátil de bolsa contra un sistema central con ciclón.
La viruta y el aserrín viajan por el caño mientras el aire vaya rápido. Si la velocidad baja, el material se deposita en los tramos horizontales y con el tiempo tapa la cañería. Para polvo de madera seco, la velocidad de transporte de diseño ronda los 20 m/s, y con viruta pesada o húmeda conviene ir un poco más arriba.
La forma más simple de saber cuánto aire pide una máquina es mirar su boca de aspiración, porque el fabricante la dimensionó para la viruta que produce. El caudal es el área de la boca por la velocidad. Las bocas cambian según el modelo; la tabla muestra ejemplos habituales.
| Boca | Caudal a 20 m/s | Dónde suele aparecer |
|---|---|---|
| 100 mm (4") | 565 m³/h | Sierra circular de banco, garlopa, sierra sin fin |
| 125 mm (5") | 884 m³/h | Tupí, cepilladoras medianas |
| 150 mm (6") | 1.272 m³/h | Cepilladoras grandes, lijadoras de banda ancha |
| 200 mm (8") | 2.262 m³/h | Conducto principal de un taller chico |
Si la máquina tiene dos bocas, se suman.
Una carpintería con seis máquinas no necesita aire para las seis, sino para las que trabajan al mismo tiempo. ¿Cuántas veces por día andan juntas la sierra, la garlopa y la cepilladora? Si la respuesta es casi nunca, el sistema se calcula para dos, y cada ramal lleva una compuerta que se cierra cuando esa máquina está parada. Sin compuertas el aire se va por las bocas abiertas que no lo necesitan, y a la máquina que está trabajando le llega la mitad.
El caudal es la mitad de la cuenta. La otra mitad es la presión que el ventilador tiene que vencer, sumando el roce en los caños, las curvas, la manguera, el ciclón y el filtro. La manguera corrugada es la que más pierde por metro, así que va en los tramos cortos que conectan cada máquina al caño rígido y nunca para recorrer el taller.
En un sistema chico, con 15 o 20 metros de cañería, ciclón y filtro, es razonable que la suma ande en los 2.000 Pa, unos 200 mm de columna de agua. Lo tomamos como supuesto para los ejemplos que siguen; cada instalación se calcula con su propio recorrido.
La potencia que el ventilador le entrega al aire es el caudal por la presión. El motor tiene que dar más, porque el ventilador tiene su rendimiento, y para estos equipos usamos un 60 %. Sobre eso sumamos un 15 % de margen de servicio. Con esos números:
El salto de una máquina a tres es casi el doble de motor. Por eso la pregunta de cuántas trabajan juntas pesa más que la lista de máquinas del taller. El detalle de la cuenta, con el rendimiento según el tipo de rotor y el arranque en frío, está en la guía para calcular la potencia de un ventilador centrífugo.
Un buen ventilador con mala cañería rinde como uno chico. El conducto principal va creciendo de diámetro a medida que se le suman ramales, para que la velocidad se mantenga pareja, y cada ramal entra de costado, en ángulo de 30 a 45 grados y nunca en T a 90 grados, porque el choque de las dos corrientes frena el aire. Las curvas, de radio amplio. Los tramos horizontales, los justos, y con alguna tapa de limpieza por si un día se carga de más.
El polvo de madera además es combustible. En un sistema central conviene caño metálico unido a tierra, para que la estática no haga chispa, y el filtro grande afuera del taller cuando se puede.
El extractor portátil de bolsa es el equipo de 1 o 2 HP que se ve en casi todos los talleres chicos, un ventilador sobre ruedas con una bolsa de tela arriba y otra abajo. Es barato, se lleva de una máquina a otra y con una manguera corta rinde bien para una máquina por vez. Tiene dos límites. La viruta pasa por el rotor, así que el rotor tiene que ser de paletas robustas, que rinden menos. Y la bolsa de tela de los equipos más económicos retiene la viruta y el aserrín grueso pero deja pasar parte del polvo fino, que es justamente el que se respira.
El sistema central con ciclón tiene la cañería fija, con un ramal y una compuerta por máquina. El ciclón separa la viruta antes del ventilador y la deja caer en un recipiente, de modo que al ventilador le llega aire casi limpio y puede llevar un rotor más eficiente. Lo que el ciclón no atrapa, el polvo más fino, lo retiene un filtro de mangas o de cartuchos. Cuesta más y ocupa lugar, pero crece con el taller, porque sumar una máquina es sumar un ramal. Qué separa un buen ciclón de uno que solo hace ruido lo desarrollamos en la guía que compara el ciclón con el filtro de mangas.
Si en tu carpintería trabaja una máquina por vez, con bocas de hasta 125 mm, un portátil de 2 HP con buena bolsa o con cartucho alcanza, siempre con la manguera lo más corta posible. Si trabajan dos o más a la vez, si hay una cepilladora grande o si el taller es largo, el sistema central con ciclón es el que no se queda corto. En el medio hay una zona gris: un taller de tres máquinas que casi siempre usa una sola puede arrancar con un portátil y pasar al central cuando crezca. Lo que no conviene es armar una cañería fija de 100 mm para todo el taller, que después no sirve para nada más grande.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica el polvo de madera como cancerígeno para las personas desde 1995. Por eso el filtro importa tanto como el motor. El aserrín que queda en el piso molesta; el polvo fino que flota a la altura de la cara es el que hace daño, y es el que se escapa de una bolsa mala. Cómo se reparte el aire entre ramales y cómo se elige cada diámetro, con el método completo, está en nuestra guía para calcular una instalación de aspiración.
Cuando vuelvas a ver un extractor en oferta con los HP en letras grandes, buscá en la ficha el caudal a una presión dada y qué retiene el filtro. Si no lo dice, no hay forma de saber si sirve para tu taller. Y si preferís que lo calculemos con tus máquinas, en Indumor fabricamos ciclones para viruta y aserrín, ventiladores y filtros a medida.
Pasanos la lista de máquinas, cuáles trabajan juntas y el largo del taller, y te proponemos el sistema.
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